9/7/13

Cancelado y Transmutado.

Cuando conversamos con alguien más, generalmente tiende a ser sobre cosas negativas: que si sobre el alto costo de la vida, el precio del dólar, la crisis mundial, la inseguridad, la corrupta política, el sueldo que no alcanza para fin de mes, la falta de empleo, las consecuencias del calentamiento global, lo aburridos que nos sentimos por la rutina y pare usted de contar… ¡Es increíble el énfasis que hacemos -consciente o inconscientemente- en nuestras conversaciones sobre lo negativo, la escasez y lo difícil! Cuando estemos escuchando una conversación que tenga algún tinte negativo, inmediatamente y mentalmente dí la frase: “cancelado y transmutado”; ésto con el propósito de no permitir que tu mente te siga contaminando con las declaraciones y pensamientos limitantes de los demás. 

El poder de la Palabra 

De lo que sale por tu boca, así está tu corazón: Cuando alguien te cuente algún problema, en vez de intentar consolarlo contándole que a ti te ha pasado algo símilar o peor, háblale de forma positiva al respecto.
Si esa persona insiste en no ver la luz al final de su túnel, no queda de otra que “cancelar y transmutar” esa oscuridad. Cuando cancelas y transmutas mentalmente, estás bloqueando cualquier consecuencia negativa de cualquier conversación o evento, dejándolo anulado y sin efecto en tu vida. 
Además, debes inmediatamente sustituirlo dentro de ti por algo positivo, como por ejemplo: “Yo decreto la abundancia y el éxito en mi vida”.
¿Qué esperas para cancelar y transmutar todo lo negativo de tu vida y sustuirlo por lo que realmente te mereces?

Por: Betsabé (Tomado de Vida Efectiva Magazine)



El Amor: la medicina que calma el dolor

Aunque a veces sea una causa de sufrimiento, el amor también puede ser el alivio de algún dolor, pues se ha determinado científicamente que puede funcionar como un potente analgésico estimulando la vía de recompensa del cerebro, es decir, la región donde abunda la dopamina y que representa el mecanismo de sensación de bienestar promotor de ciertos comportamientos.
La curiosidad de saber cómo se desarrolla la etapa del enamoramiento en el cerebro fue abordada por el profesor de psicología Arthur Aron (Universidad Estatal de New York) junto al doctor Sean Mackey y otros investigadores quienes consiguieron reunir a un grupo de parejas para estudiar sus reacciones ante pruebas de dolor.
Como resultado del experimento, el dolor disminuía cuando miraban la imagen del ser amado; esto quiere decir que el cerebro es capaz de producir respuestas para controlar el malestar sin necesidad de medicamentos.
Estar enamorado genera entusiasmo, pérdida de apetito, de sueño e insólitamente aumenta la energía. Los mismos efectos del consumo de anfetaminas o estimulantes, pero éstas son dañinas y de peligrosa adicción; en cambio el amor sirve como medicina y además es gratis, pues no se vende en ninguna farmacia.

15 tips para el crecimiento personal

Dicen que la risa es la mejor medicina del alma, y visto así, indudablemente hay que cuidar la salud emocional.
  1. Piensa en positivo: Los pensamientos optimistas permiten vivir una vida más feliz y saludable. La idea es descubrir cuál es la mitad llena del vaso. Y a partir de ahí pensar cómo llenar el resto.
  2. Cultiva el cariño: Familiares y amigos pueden hacer mucho por ti con un abrazo, una llamada, una visita. La gente bien acompañada goza de mejor salud que los solitarios, sobre todo aquellos con soledad obligada, no elegida.
  3. Ten un pasatiempo: Seguro que hay una actividad que te entretiene y hasta te apasiona. Canto, pesca, pintura, cafecito con los amigos, jardinería, ir todos los viernes al teatro o comer con tu pareja afuera una vez por semana. No permitas que excusas menores y solucionables te impidan practicar aquello que tanto bien le hace a tu estado de ánimo.
  4. No discutas por tonterias: De la cantidad de cosas por las que nos enojamos por día, la mayor parte no tienen justificativo alguno. No vale la pena desperdiciar nuestro tiempo y buen humor por discutir cuestiones que van a ser olvidadas a los 15 minutos.
  5. Juega: Haz cosas que te provoquen risa. Los chicos, generalmente, son felices. Claro, su día está armado alrededor del juego. Los adultos debemos recordar más a menudo cómo éramos cuando niños. No está prohibido jugar después de la secundaria.
  6. El sexo es importante: No es pecaminoso ni oscuro. Es necesario y contribuye a la buena salud. Habla con tu pareja sobre qué les gusta y qué no. Respeta tu cuerpo y el del otro. Cuidate, sincerate, diviertete.
  7. Rodéate de cosas lindas: Pinta tu casa de colores estimulantes. Ten plantas en el balcón o la oficina. Ten una mascota (perro, gato, hamster: hay para todos los gustos y posibilidades) que te haga compañía y te dé cariño.
  8. Conócete: Dedica tiempo a saber más sobre ti, sobre tus sus virtudes y defectos, tus placeres y disgustos. Aprende a reconocer tu propia sensibilidad, a manejar tus reacciones.
  9. Maneja la ansiedad: Originalmente el cerebro activa la ansiedad en momentos de peligro. Pero muchas veces lo hace ante situaciones neutras. Y nos sentimos mal ante la simple posibilidad de que algo salga mal. Hay que controlarse, dejar de idealizar, no buscar la perfección.
  10. Revisa tu cuerpo: Enfermedades psicosomáticas, como el asma o la psoriasis, son síntomas de que algo no está funcionando en el nivel emocional. Pueden y deben tratarse desde el punto de vista clínico, pero también psicológico.
  11. Déjate ayudar: No hay que sentir vergüenza cuando uno no puede salir solo de un problema. Ni creerse omnipotente. Al contrario: si alguien desea ayudarnos significa que nos quiere, que le importamos. El orgullo y la autosuficiencia generan sentimientos de inferioridad y agresividad.
  12. Ponte en el lugar del otro: Es una gran manera de desactivar conflictos. Analiza la situación con los argumentos de la otra parte. Tal vez la razón igual sea tuya, pero al menos comprenderás por qué el otro piensa como lo hace.
  13. Ommmm… A meditar: Hay diferentes técnicas, pero todas apuntan a lo mismo: a aprender a poner una pausa, a mejorar el estado de ánimo, a conocernos mejor.  Averigua las opciones y quédate con la que más te guste.
  14. Anticipa consecuencias: Cuando hagas algo, plantéate por un momento qué podría suceder. Analiza si alguien podría sentirse afectado por tus actos. Incluso evitarás lastimarte a ti mismo.
  15. No te quedes anclado/a en el pasado: El ayer debe servir como lección, pero no como protagonista del presente. No podemos pasarnos la vida pensando en qué hubiera sido si… Lo único que podemos hacer es vivir es el presente. La nostalgia déjala para el tango, aconseja Soy Saludable.