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3/9/14

Instantes

Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la
próxima trataría de cometer más errores. No intentaría
ser tan  perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de
lo que  he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con
seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes,
contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría
más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales  y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y
prolíficamente cada minuto de su vida: claro que
tuve momentos de alegría.

Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna
parte sin un termómetro, una bolsa de agua
caliente, un paraguas y paracaídas; si pudiera
volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar
descalzo a principios de la primavera y seguiría
así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más
amaneceres y jugaría más con los niños, si
tuviera    otra vez la vida por delante.
 
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy
muriendo.




Jorge Luis Borges (aunque se duda de su autoría)

3/11/12

Alma Desnuda


Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda, que angustiada y sola,
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta,
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora, sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.








 

5/9/12

Rosa I

La rosa desdeñaba su cultura reciente
en el frágil poema de cadencia inocente.
Ya sabía que era simbólica y perfecta
y que no moriría su figura provecta.
Estaba en el poema, fecunda y fugitiva,
de la mano de Venus, en sensual comitiva.
Y creyó que era ella la flor de primavera,
envanecida rosa, sintiéndose primera.
Elverano mimaba su plena lozanía
y la flor, embriagada, pasiones encendía.
Pero vino el otoño, pasajero inclemente,
y llenó de hojas secas el canto decadente.
La tradición pesaba en el invierno helado,
y la literatura miraba hacia otro lado.
Tempestades, abismos, amores imposibles,
ahogaban a la rosa en cantos invisibles.
 Pero los ideales, en mítica estructura,
estaban en el fondo de toda la cultura.
Y el insomne poeta con mirada moderna
recuperó el espacio para la rosa eterna.
 No hay remedio. Perdura, en poesía o en prosa,
el ideal, el nombre, la imagen de la rosa.


Teresa Martín Taffarel (Argentina)

El Amor Eterno

Deja caer las rosas y los días
una vez más, segura de mi huerto.
Aún hay rosas en él, y ellas, por cierto,
mejor perfuman cuando son tardías.
Al deshojarse en tus melancolías,
cuando parezca más desnudo y yerto,
ha de guardarse bajo su oro muerto
las violetas más nobles y sombrías.
No temas al otoño, si ha venido.
Aunque caiga la flor, queda la rama.
La rama queda para hacer el nido.
Y como ahora al florecer se inflama,
leño seco, a tus plantas encendido,
ardiente rosas te echarán en su llama.

Autor: Leopordo Lugones

9/7/12

Perdiste poeta!

En un país lejano, una musa aguarda
rimas demoradas que un vate amalgama
sin prisa, ignorando el pequeño drama
de aquella que espera contenida en ansias.
 

Desganado poeta. En la casa calma.
El outlok abierto. La pc descansa.
El teclado espera que unas manos prestas
digite en las teclas las cosas del alma.
 

Pero el tiempo pasa demorado en pausas
demasiado largas para esa esperanza-


Cuidado poeta con esta tardanza
que esa mujer sufre de amor y nostalgias
y tal vez de pronto sin decir más nada
apague la vela que aún titila en flama
y se vaya al sueño sin desear mañanas.


Después será inútil enviar palabras
que intenten ya tarde reparar la falta
habrá otro poeta atento a esas ganas
que logre con arte avivar la llama.
 

De él vendrán los versos que ella esperaba
y ya no habrá más, otra noche larga,
ni tampoco aquella mujer desvelada
mirando la nada desde su ventana
que aguardaba en vano la carta anhelada
de un poeta lento en armar palabras.


Perdiste poeta de la torpe holganza!
Creiste que el alma de mujer es mansa
pero te engañaste con esa bonanza.
"La mar es tranquila, no sufre mudanzas
mientras no haya vientos que agiten sus aguas".


Osvaldo Tiberto (poeta en construcción)



Dedicado a Tatuviejo

24/5/12

El breve amor


    Con qué tersa dulzura
    me levanta del lecho en que soñaba
    profundas plantaciones perfumadas,

    me pasea los dedos por la piel y me dibuja
    en el espacio, en vilo, hasta que el beso
    se posa curvo y recurrente,

    para que a fuego lento empiece
    la danza cadenciosa de la hoguera
    tejiéndose en ráfagas, en hélices,
    ir y venir de un huracán de humo...

    ¿Por qué, después,
    lo que queda de mí
    es sólo un anegarse entre las cenizas
    sin un adiós, sin nada más que el gesto
    de liberar las manos?
    

Autor. Julio_Cortazar